¿Con qué tarjeta deberías pagar durante el Black Friday para que no te estafen?

¿Con qué tarjeta deberías pagar durante el Black Friday para que no te estafen?

Se acerca el Black Friday. El próximo viernes 26 de noviembre, miles de consumidores se darán cita en busca de los mejores descuentos, aunque lo cierto es que muchos comercios, especialmente virtuales, hace días que han llenado sus escaparates de tentadoras ofertas.

Pero algunos chollos pueden acabar saliendo muy caros. El incremento de las compras online durante estas fechas aumenta también el riesgo de sufrir una estafa. Los ciberdelincuentes aprovechan el reclamo de los descuentos para atraer a sus víctimas, que podrían acabar por recibir un producto que no se corresponde con la descripción del vendedor (de imitación o reacondicionado) o perder su dinero y no recibir nada. Los menos precavidos también podrían sufrir una clonación de su tarjeta o encontrarse con un cargo no deseado, explican los expertos del comparador de productos financieros HelpMyCash.com.

La Oficina de Seguridad del Internauta (OSI) ha alertado este mes de un ataque de phishing con motivo del Black Friday en el que se suplantaba la identidad de Lidl. La excusa era vender robots de cocina a 1,99 euros, pero la realidad es que las víctimas acababan suscritas a un servicio que costaba 33 euros cada 14 días.

Escoger la tarjeta adecuada a la hora de pagar online puede evitar sustos durante el Black Friday. Y hay opciones para todos, desde tarjetas prepago virtuales hasta tarjetas de débito gratis extraseguraspara comprar por la Red.

Los expertos de HelpMyCash recomiendan pagar las compras online durante el Viernes Negro con una tarjeta prepago, que tiene una gran ventaja frente a las tarjetas de débito o de crédito: solo se puede gastar el dinero que se haya cargado previamente; así que, en el caso de que alguien la clone, no tendrá acceso ni a nuestra cuenta corriente ni a la línea de crédito.

Lo ideal es mantener la tarjeta prepago vacía y añadir el dinero que se vaya a necesitar cada vez que se quiera pagar con ella. La mayoría pueden cargarse y descargarse al instante desde la banca online. Eso sí, antes de contratar una es importante verificar que no tiene comisiones.

Por ejemplo, la Tarjeta Prepago eCommerce de Openbank no tiene gastos de emisión ni de mantenimiento y se puede recargar online o en los cajeros sin pagar comisiones. Se trata de una tarjeta digital para comprar por internet que admite recargas desde un céntimo hasta 3.000 euros. Se puede contratar a través de la banca online de Openbank y empezar a usarla al instante. Los que no sean clientes de la entidad, pueden abrir la Cuenta Corriente Open, que no tiene comisiones ni vinculación obligatoria (no hace falta domiciliar ni nómina ni recibos), y solicitar después la tarjeta prepago gratuita a través de la banca online.

La tarjeta virtual de BBVA tampoco tiene comisiones de emisión ni de mantenimiento. Es una prepago virtual para clientes del banco azul que puede recargarse a través de sus cajeros, su web o su app, en las oficinas o por teléfono y admite hasta 600 euros por recarga. Otra opción es la tarjeta Reload de imagin, el banco móvil de CaixaBank, que se puede contratar sin ser cliente de la entidad. En este caso, se puede añadir dinero a través de la app de imagin o de los cajeros usando una tarjeta de otro banco. Aquellos que tengan una cuenta corriente en imagin, pueden cargarla y descargarla a través de la app directamente desde la cuenta. Tampoco tiene comisiones ni de emisión ni de mantenimiento.

La banca también ha innovado para que las compras online sean cada vez más seguras. En octubre del pasado año, BBVA estrenó la gama de tarjetas Aqua. Desde entonces, ha emitido más de 1,2 millones en nuestro país, principalmente de crédito y de débito.

La principal ventaja de estas tarjetas es que ocultan sus datos (no llevan ni su numeración ni su fecha de caducidad impresas) y, además, su CVV va cambiando, lo que refuerza su seguridad en las compras online. Si el cliente pierde la tarjeta, nadie podrá usarla para comprar por Internet, ya que no dispondrá de su numeración (solo puede consultarla el titular a través de la app del banco). Y si alguien clona los datos de la tarjeta, los daños estarán limitados, ya que el CVV es dinámico (la tarjeta genera códigos aleatorios con una validez de entre cinco y diez minutos).

Para solicitar una tarjeta Aqua es necesario ser cliente de BBVA. No obstante, actualmente la entidad lo pone fácil. Los nuevos clientes pueden contratar la Cuenta Online sin comisionesy sin vinculación obligatoria por Internet. Incluye una tarjeta de débito Aqua gratis para cada titular (un máximo de dos).

Otra funcionalidad que previene el fraude online es la posibilidad de apagar temporalmente las tarjetas. La mayoría de los bancos ya permite hacerlo fácilmente a través de sus aplicaciones. Con esta medida, se puede bloquear una tarjeta mientras no se use y encenderla cuando se necesite, explican desde HelpMyCash. Así, nadie podrá usarla. Esta medida también es muy útil para bloquear la tarjeta temporalmente si no se encuentra hasta asegurarse de que realmente se ha perdido.

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