El adiós de Suárez, Messi y Griezmann: el gran problema del Barça es la falta de gol

El adiós de Suárez, Messi y Griezmann: el gran problema del Barça es la falta de gol

La llegada de Xavi al banquillo del Camp Nou prometía una revolución crucial en el juego de un equipo al que no le da para meterse en la cabeza de la tabla, y que está el borde del abismo en Champions. Sin embargo, mientras todos las miradas apuntan al técnico de Terrasa, la atención se desvía de la gran ausencia del equipo, el gol, que tan solo ha hecho acto de presencia en una ocasión en los dos últimos encuentros, de –riguroso– penalti ante el Espanyol.

El efecto Xavi parece haber levantado la moral de la plantilla, al menos eso demostró en los primeros veinte minutos de juego ante el Benfica el martes con un recital de juego ofensivo sin precedentes esta temporada. No obstante, la pelota se niega a cruzar la línea, de hecho, el equipo ha convertido la mitad de lo que lo hizo la pasada campaña, en concreto 22 goles en los primeros 18 partidos, lejos de los 41 en los mismos partidos del año anterior. Este ‘atasco’ de la artillería fue señalado por el nuevo técnico tras un empate que complica mucho las opciones de pasar a la ronda eliminatoria de la máxima competición europea: «Solo estoy descontento por el resultado. Sobre el juego, el sacrificio y la actitud no le podemos decir nada al equipo. Solo ha faltado el gol. A veces nos falta tomar la decisión correcta en el último pase, pero estamos hablando de chicos de 17, 18 y 19 años que han hecho un partidazo» explicó Xavi.

En esas mismas declaraciones el entrenador dejó entrever la razón de esta sequía, el Barcelona ha perdido en estas dos últimas temporadas a los trabajadores del gol y no tiene sustitutos de garantías. Suárez fue el primero salir, pese a que al charrúa se le siguen cayendo los goles con la camiseta del Atlético de Madrid. Este verano puso rumbo a París Messi, máximo goleador de la historia del club, y también Griezmann abandonó el barco llevándose sus goles de nuevo al Metropolitano.

En sustitución de estos llegaron Agüero, con un problema cardiaco que podría poner fin a su carrera, Memphis Depay, máximo goleador del equipo con siete tantos pese a encontrarse por debajo de los registros esperados, y Luuk de Jong, el último capricho de Koeman antes de ser despedido, que tan solo ha visto puerta una vez en diez partidos.

A falta de una referencia ofensiva que rompa récords anotadores, el equipo debe remangarse para suplir, de forma colectiva, todos esos goles que ahora faltan. A esto se añaden la ausencias de Martin Braithwaite y Ansu Fati, dos jugadores que en su mejor momento pueden engordar la cuenta anotadora del equipo. Al primero no se le espera hasta el año que viene, mientras que el nuevo ‘10’ del Barça podría aparecer antes, incluso podría estar disponible para el encuentro clave ante el Bayern de Múnich.

La gran esperanza de Xavi Hernández es Ousmane Dembélé, jugador del que dijo podía hacer el mejor del mundo en su posición, aunque todo dependerá de la suerte que corra el francés esquivando las constantes lesiones. La última bala en la recámara podría ser la de acudir a la desesperada al mercado de fichajes para buscar una nueva opción, eso sí, a bajo coste. Algunas informaciones apuntaban al regreso de la Liga de Cedric Bakambú, actualmente jugador del Beijing Guoan de la liga china.

El Barça se encuentra en un dilema que resta puntos cada fin de semana, ahora deberá decidir si esperar a los lesionados o buscar una solución extrema ante la falta de gol

Lionel Messi firmó desde la temporada 2008/09 hasta su marcha una media de 54 goles por curso. Con su repentino adiós, el equipo ha perdido ese medio centenar de goles de golpe, sin contar con ‘un plan B’ , ahora, a espera de Ansu Fati, el equipo sufre las consecuencias de la sucesión.

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