El sector automovilístico español se manifiesta contra el Gobierno, al que acusan de inacción

El sector automovilístico español se manifiesta contra el Gobierno, al que acusan de inacción

Exigen que las empresas mejoren las condiciones laborales y se comprometan a mantener a toda la plantilla.

En España se multiplican las protestas y las huelgas contra el Gobierno en medio de los recortes salariales y el alza de los precios de la electricidad y el combustible.

En la provincia de Cádiz, al sur del país, ya se encadenan siete días consecutivos de huelga indefinida en el sector del metal para exigir que el nuevo convenio refleje mejoras laborales. La protesta ha dado lugar a enfrentamientos entre Policías y trabajadores, mientras el Gobierno ha intentado mediar entre sindicatos y empresarios, hasta el momento sin éxito. 

Además, para diciembre, poco antes del periodo navideño, hay anunciado un paro patronal de transportistas. Asimismo, los trabajadores del automóvil también están comenzando a salir a las calles, y se prevén protestas de agricultores y ganaderos.

Todos estos sectores denuncian la subida exponencial de los precios, después de que la gasolina haya marcado su máximo anual y se encuentre cerca de alcanzar un nuevo récord histórico. A todo ello se suma la crisis mundial de los suministros y los costes al alza de las materias primas y los transportes.

Pérdida de empleos en el sector automovilístico

En este contexto, este lunes en Madrid se ha celebrado una concentración ante el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo en la que acusan al Gobierno de inacción ante la crisis que sufre el sector del automóvil. Exigen que las empresas mejoren las condiciones laborales y se comprometan a mantener a toda la plantilla.

Garbiñe Espejo, secretaria general de Industria de Comisiones Obreras (CC.OO.), opina que la situación actual es de alarma y avisa de que desde junio aproximadamente 15.000 personas han perdido su puesto de trabajo en este sector debido a la falta de suministros de microchips, que ha llevado a las grandes constructoras a paralizar parcialmente la producción y han optado por finalizar contratos temporales y eventuales.

«Si realmente España quiere reindustrializar su economía, quiere tener una industria estratégica, hace falta que sea una industria soberana. Hoy mismo tenemos aquí a los compañeros de Pilkinton, donde si nadie lo remedia, su actividad se va a deslocalizar», sentencia Espejo.

La portavoz del sindicato dice que se exige al Gobierno tomar «medidas urgentes» y pasar de las palabras a los hechos para impedir que continúe la destrucción de empleo. Solicita que, al igual que en la crisis sanitaria, se lleven a cabo Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE): «Garantizar que no haya una pérdida y aprovechar el momento y la situación para recualificar a estas personas: que puedan ser parte de la cadena de valor del coche electrificado, por ejemplo», ilustra. 

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