La Policía polaca usa un cañón de agua, gases lacrimógenos y granadas aturdidoras para detener a migrantes en la frontera

La Policía polaca usa un cañón de agua, gases lacrimógenos y granadas aturdidoras para detener a migrantes en la frontera

El uso de la fuerza se produce después de que los migrantes lanzaran piedras y palos hacia el lado polaco.

Un grupo de migrantes que se encuentra en la frontera entre Bielorrusia y Polonia lanzó este martes piedras y palos hacia los guardias fronterizos polacos y empezó a romper una barrera en la zona.

En respuesta, la Policía de Polonia utilizó un cañón de agua, gases lacrimógenos y granadas aturdidoras para hacer retroceder a los migrantes.

Además, un helicóptero fue observado en la zona.

El Ministerio de Defensa polaco señala que los migrantes están armados con granadas aturdidoras que lanzan hacia los agentes, y asegura que se las proporcionaron las fuerzas bielorrusas.

La crisis migratoria se desató como resultado de un fuerte flujo de migrantes irregulares llegados desde Oriente Medio, que buscan entrar al territorio de la Unión Europea a través del territorio bielorruso.

Los orígenes del problema se remontan a este verano. El 28 de junio, Minsk anunció la suspensión del acuerdo de readmisión con la UE, vigente desde el 1 de julio de 2020, que obliga a Bielorrusia a aceptar de vuelta a los indocumentados que entren ilegalmente en la UE desde su territorio. La medida se debe al empeoramiento de las relaciones entre Bielorrusia y la UE.