La producción industrial en la Eurozona crece al menor ritmo desde el confinamiento

La producción industrial en la Eurozona crece al menor ritmo desde el confinamiento

El desabastecimiento que sufren las fábricas en Europa y los retrasos en la recepción de suministros han reducido el crecimiento de la producción industrial este mes al nivel más bajo desde el que se registró a partir de marzo de 2020, cuando el continente permanecía confinado por la pandemia.

Se trata del segundo crecimiento de la producción más débil de los últimos diecisiete meses, según el índice PMI publicado este martes por la consultora IHS Markit, y sirve para vaticinar «un debilitamiento del crecimiento económico en el último trimestre de 2021» en la Eurozona.

El sector del automóvil fue el principal responsable de la ralentización de la producción, debido a la falta de microchips y otros componentes y materias primas necesarios para su fabricación.

«El débil crecimiento de la producción industrial este mes fue de nuevo ampliamente atribuido a los problemas de abastecimiento. Los plazos de entrega de los proveedores siguieron alargándose a uno de los ritmos más intensos observados en más de dos décadas de historia del estudio, atenuándose apenas modestamente en comparación con octubre, en medio de persistentes dificultades de aprovisionamiento y problemas con el transporte», explica la firma.

Las empresas intentaron reforzar sus inventarios, al igual que sucedió el mes pasado en que hicieron acopio de materiales pese a que los precios habían registrado la mayor subida en tres décadas. «En noviembre se ha observado una acumulación récord de existencias en las unidades de producción por segundo mes consecutivo, debido a que las empresas aumentaron sus compras de los insumos disponibles en el mercado», apuntan.

Las plantillas también crecieron, igual que los pedidos pendientes, y los precios siguieron subiendo debido a la falta de suministros y al encarecimiento de los costes del transporte, de la energía y de los costes laborales.

«En noviembre se ha registrado un aumento récord de los costes de los insumos soportados por las empresas por segundo mes consecutivo, observándose tasas de inflación sin precedentes tanto en el sector manufacturero como en el sector servicios», avisan, lo que ha llevado a las empresas a trasladar la inflación a los precios.

Las expectativas de cara a los próximos meses también han empeorado y se sitúan en mínimos desde enero, debido a los problemas en la cadena de suministros y la inquietud por el impacto de nuevas olas de la covid-19, que podrían desembocar en nuevas restricciones.

«No es de sorprender, dada la combinación de los retrasos en el suministro, los intensos aumentos de los costes y la renovada preocupación por la covid-19, que el optimismo se haya desplomado hasta su mínima desde enero de este año, aumentando los riesgos a la baja a corto plazo para la economía de la zona euro», subrayan.

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