Las consolas desaparecen de los catálogos navideños mientras las grandes superficies se resisten a reconocer la falta de stock

Las consolas desaparecen de los catálogos navideños mientras las grandes superficies se resisten a reconocer la falta de stock

GUILLERMO DEL PALACIO

Actualizado Miércoles,
24
noviembre
2021

02:09

Ángel y Felipe consiguieron comprar una Xbox Series X y una PlayStation 5 en los últimos meses. Lo comparan prácticamente con ganar la lotería y en ningún caso fue tan sencillo como llegar a una tienda y hacerse con una unidad. Microsoft y Sony, fabricantes respectivos de las videoconsolas, reconocen problemas en la cadena de suministros. Mientras, las grandes superficies se resisten a admitir que difícilmente habrá unidades para todos los que quieran regalar una esta Navidad.

«Me enteré de que salían unas a la venta y me conecté con el móvil y el ordenador a la vez para acceder con dos IP y tener más opciones», describe Felipe. El alto volumen de visitas, recuerda, hacía prácticamente imposible navegar por la página y cuando estaba a punto de tirar la toalla -«me dije que probaría tres veces más y fue a la tercera»- logró meter una en el carrito virtual. Ni siquiera era el modelo que más le interesaba.

Ángel, por su parte, se hizo con una PlayStation 5 a través de la tienda de su banco y también en un pack que incluía, quisiese o no, un juego y un mando adicional. Al saber que iban a recibir una remesa le pidió a su gestor que le avisase, aunque finalmente y ante su silencio tuvo que recurrir a un canal de Telegram y conectarse a las 7 de la mañana. «Lo malo es que fue financiada por narices», explica, y pagó en total unos 750 euros.

Según publicó recientementeBloomberg, Sony ha fabricado cerca de un millón menos de unidades de las que tenía previstas de la PlayStation 5 que lanzó hace un año. Su gran rival, Microsoft, tampoco consigue garantizar el stock de su Xbox Series X -sí se puede encontrar la Xbox Series S, una versión menos potente y sin lector- y los pasillos de cualquier centro comercial, especializado o no, reflejan esta realidad. A esto se une que la escasez ha atraído a los especuladores, que utilizan bots para intentar comprar cualquier unidad que aparece, aunque sea momentáneamente, en internet para después revenderla por mucho más dinero.

«Repondremos stock de Xbox Series X|S este año, pero la demanda sigue siendo alta», explica un portavoz de Microsoft sin dar más detalles. «Estamos trabajando lo más rápido posible con nuestros socios fabricantes y minoristas para acelerar la producción y el envío y así poder satisfacer la demanda sin precedentes». Otras consolas de menor relevancia -la más importante es la Steam Deck de Valve, pero también le ocurrió a Play Date- han tenido que retrasar un lanzamiento a final de este año por problemas en la cadena de suministro.

Esta escasez ya es una realidad de cara al Black Friday y amenaza la campaña navideña. Tanto es así, que las consolas ni siquiera aparecen en el catálogo navideño de El Corte Inglés o el de Mediamarkt. En las webs de estas tiendas o de Fnac, al realizar esta búsqueda aparece como resultado la mencionada Series S, la única consola de nueva generación que está disponible y tan solo por el momento: fuentes del sector pronostican que se convierta en el regalo de esta Navidad, aunque llegue en forma de segundo plato.

Todas estas tiendas fueron contactadas por EL MUNDO sobre el abastecimiento de cara a las próximas semanas y ninguna contestó a las preguntas. De forma oficial, en el sector se apela a la previsión: el aprovisionamiento se hace con meses de antelación, precisamente para evitar este tipo de crisis. El problema es que, en este caso, quienes tendrían que haber ido proporcionando las consolas no han podido producirlas al ritmo deseado en ningún momento, ni parece que vayan a conseguirlo en el futuro inmediato. No se puede llenar la bañera si no sale agua del grifo.

«Las tiendas no tienen porque las compañías no tienen», resume el director de una publicación especializada en videojuegos bajo condición de anonimato. «A Sony en España las PS5 les llegan con cuentagotas y las ven repartiendo, como pueden, entre las tiendas… pero hay cuchilladas para reservar alguna», continúa. Así, la única solución para quienes buscan este regalo es apuntarse a una lista de espera y, como su nombre indica, esperar.

«Está la cosa jodida para esta Navidad; la gente que quisiera una PS5 tenía que haberlo intentado en verano», sentencia. De hecho, cree que se dará el caso paradójico de que Xbox Series S podría convertirse en el regalo estrella de la Navidad, pues será la única alternativa para muchos. Este experto también apunta a la ausencia de la nueva PlayStation en catálogos como el de El Corte Inglés -«la Biblia de los juguetes de Reyes»-, que no aparece «porque no pueden asegurar que van a tenerla».

Desde FACUA explican de forma sencilla el porqué de un catálogo sin PS5: «Sería publicidad engañosa», detalla Rubén Sánchez, secretario general de la organización. «Si anuncian productos de los que no disponen estarían vulnerando la legislación», apunta Sánchez. Y de cara a las ofertas del Black Friday, recuerda, ocurre lo mismo, así que «si vendes un portátil ahora al 40% de descuento, no puedes argumentar luego que te has quedado sin existencias». Las videoconsolas, en cualquier caso, están prácticamente desaparecidas en los catálogos de esta campaña, que se centra en otros productos tecnológicos que también se han visto afectados por la crisis de los microprocesadores, aunque a menor escala.

Según detalla a EL MUNDO un trabajador presente en una reciente charla con los empleados de una gran cadena de supermercados, el director de ésta les advirtió que este año habrá algunos problemas con algunos modelos de teléfonos de cara a las próximas campañas (Apple es otra gran firma que ha admitido que está siendo afectada por la escasez de chips). El año pasado ocurrió con los ordenadores, pero para éste la compañía lo tuvo en cuenta en sus previsiones y no temen el desabastecimiento. En el caso de las PlayStation 5, han dado igual las medidas: «ni hay ni se esperan«, explica este empleado.

La culpa, apunta, es de una Sony que no ha sido capaz de producir al ritmo de la demanda. En un principio, esperaban que hubiese unidades almacenadas esperando a ser puestas en venta antes de Navidad, pero ya saben que no será así.

Si bien la crisis de suministros también ha afectado al sector del juguete, no esperan desabastecimientos tan importantes como en el caso de las videoconsolas. «Los problemas que estamos teniendo son de carácter global y nos afectan a todos, pero el grado de intensidad no es el mismo», tranquiliza José Antonio Pastor, presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes.

Su aprovisionamiento, explica, también se hace con un año -si no más- de tiempo y ya están acostumbrados a trabajar con un mercado muy estacional, como es el español, que concentra el 50% de las ventas en las seis últimas semanas del año. «Trabajamos con mucho tiempo de antelación», resume Pastor.

«Esta anticipación ha atenuado en parte esa escasez de microchips», explica el directivo. De todos modos, sí apunta que puede haber fabricantes que se hayan visto afectados. En cualquier caso, recuerda que la estacionalidad tradicionalmente hace que falte stock de algún producto, ya que es muy difícil «afinar exactamente las previsiones con el comportamiento del mercado».

Es decir, lo que se pone muy de moda, escasea en las últimas semanas y este 2021, además, será más complicado reponer los productos estrella. «Este año eso puede pasar un poco más, porque esas últimas operaciones de la industria pueden estar comprometidas por el atasco de suministros», contextualiza Pastor.

«Serán cosas puntuales y concretas; por lo tanto, no podemos hablar de desabastecimiento de mercado, pero sí que van a faltar productos concretos», arguye. Ante esto, la solución que dan desde la asociación es, sencillamente, adelantar las compras que estén claras: «Cuanto antes, mejor».

Conforme a los criterios de

The Trust Project

Saber más

Deja una respuesta