Yolanda Díaz se enfrenta a Fernando Grande-Marlaska por la actuación policial en las protestas de Cádiz

Yolanda Díaz se enfrenta a Fernando Grande-Marlaska por la actuación policial en las protestas de Cádiz

Análisis Por qué la huelga del metal en Cádiz dura ya diez días y podrían ser más aún Andalucía Cargas policiales e incidentes en la octava jornada de huelga del metal en Cádiz

Duró poco la tregua en el seno del Gobierno. El PSOE y Unidas Podemos han vuelto a friccionar en las últimas horas por sus diferencias en torno a la actuación policial en Cádiz, durante la huelga del metal, que cumple este miércoles su noveno día de protestas.

El uso de una tanqueta por las Unidades de Intervención Policial (UIP) despertó el malestar del miembro minoritario de la coalición gubernamental, hasta el punto de que la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, contactó con el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, a última hora del lunes para exigir explicaciones sobre la decisión de emplear este vehículo, cedido hace pocos años desde el Ejército a la Policía y que no se había visto hasta la fecha en otras grandes movilizaciones o disturbios.

«Estamos hablando de derechos constitucionales. No son delincuentes, están legítimamente defendiendo sus derechos», explicó este martes Díaz en los pasillos del Congreso. Por este motivo, dijo, reclamó a Marlaska «retirar» la tanqueta de las calles de Cádiz.

Los vídeos que circulaban por redes sociales y aparecían en televisión sorprendieron a la vicepresidenta segunda, que no fue informada en ningún momento de que se pretendía emplear este vehículo, un blindado BMR sin armamento y únicamente dotado con una pala que, según defendieron desde la Delegación de Gobierno andaluza, se ha utilizado en momentos puntuales, como para acabar con las barricadas improvisadas con contenedores.

Pese a que desde Unidas Podemos recalcan que la conversación telefónica con Marlaska fue productiva, por el momento Interior evita pronunciarse sobre la decisión. Este martes, la portavoz gubernamental, Isabel Rodríguez, mostró también equidistancia al recalcar la «sensibilidad» del Ejecutivo con los trabajadores del sector del metal y «la confianza siempre del Gobierno» con las fuerzas y cuerpos de seguridad, «encargados de velar por la seguridad de todos».

Irene Montero, dirigente de Podemos y ministra de Igualdad, que estaba presente en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, secundó las palabras de Rodríguez y no valoró ni opinó sobre esta cuestión. Minutos antes, no obstante, el presidente del grupo confederal Unidas Podemos en el Congreso, Jaume Asens, preguntó al Ejecutivo si tiene previsto emplear tanquetas el próximo sábado en Madrid, durante la manifestación que han convocado los sindicatos policiales contra la reforma de la ley Mordaza que está diseñando el Gobierno y sus socios parlamentarios.

El rechazo morado es absoluto y contrasta notablemente con el silencio y la prudencia que muestran en las filas socialistas. La actuación policial en Cádiz ha sido desmedida, denuncian en Unidas Podemos, que, horas antes de que estallara la polémica en torno a la tanqueta, anunció su intención de promover una declaración institucional en la Cámara Baja para que todos los grupos mostraran su apoyo al sector metalúrgico gaditano.

«Basta ya de tanquetas, basta ya de reprimirlos con balas de goma y basta ya de criminalizarlos por parte de los poderes mediáticos. Unidas Podemos, con Cádiz», expresó este martes el portavoz parlamentario morado, Pablo Echenique, a la vista de que sus demandas de apoyo a la huelga y de reducir el uso de blindados no han surtido efecto.

La polémica llega en un momento sensible en la relación del Ejecutivo con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Este domingo, está prevista la presencia de miles de personas en una manifestación en contra de la reforma de la ley Mordaza que está diseñando el Ejecutivo.

De hecho, este miércoles ya se ha convocado una concentración a las puertas de todas las delegaciones de Gobierno para protestar contra una remodelación que, según denuncian los sindicatos policiales, desprotege a la Policía Nacional, Guardia Civil y Policía Local.

La oposición, que estará presente en las concentraciones contra la reforma de la ley Mordaza, ha asumido de diferentes maneras el último conflicto interno en el seno del Gobierno. El PP acusa a Díaz de haber empleado a los cuerpos policiales para «ocultar» la mala gestión del ministerio de Trabajo con el sector metalúrgico en la Bahía de Cádiz.

Por el contrario, desde Vox se criticó la «represión» que Fernando Grande-Marlaska ha ordenado contra los manifestantes: «La lucha de los obreros del metal es la reivindicación legítima de una provincia condenada a la miseria. En lugar de escuchar sus demandas, Marlaska ofrece abandono y represión. La única solución posible es la reindustrialización de la Bahía y la protección de los trabajadores», reivindicó el líder de la formación, Santiago Abascal.

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